lunes, 1 de abril de 2013

Y desde mi ventana, el paraíso visual:

Una de las cosas que agradezco de vivir en el último piso de un edificio es definitvamente esta,
poder deleitarme día a día con atardeceres cambiantes, temperamentales, muy parecidos al comportamiento humano, afortunadamente he aprendido a identificarlos. No todos me atraen.
El edificio justo frente al sol es lo que más me gustó. Esta foto la tomé hace un año y medio. 
    Atardecer. Coro, Falcón. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario